De la globalización económica a la estandarización cultural

Felipe Flórez Murillo
2 min readMar 28, 2023
Ilustración: Felipe Flórez

La globalización económica ha sido uno de los fenómenos que más nos ha impactado en la historia reciente, tanto a nivel social como cultural. La evolución de los medios de transporte y de comunicación han facilitado la conexión entre los países y si sumamos a esto la facilidad de acceso a la información a través de internet, se reúne una gran cantidad de características que afectan directamente la identidad cultural de las personas.

La globalización económica ha transformado el comportamiento de consumo en todo el mundo. La expansión de las grandes corporaciones ha llevado productos a todo los rincones del planeta, haciendo que sus marcas sean omnipresentes y estén al alcance de todos, lo que ha llevado a una estandarización cultural.

Un claro ejemplo es la homogeneización de la música, el cine y la televisión, permitiendo que la mayoría de personas de todo el mundo estén expuestas a las mismas tendencias culturales. Esto lleva a una pérdida de identidad y diversidad cultural haciendo que las modas y estilos sean más uniformes.

Por otra parte, la globalización económica ha tenido un impacto directo en las tradiciones y costumbres locales. A medida que las multinacionales se van expandiendo se van encontrando con diversas culturas, haciendo que el comportamiento de la comunidad cambie y que adopte nuevas costumbres en pro de la expansión global de dichas corporaciones, logrando así una estandarización cultural.

La transformación de la cultura de consumo ha llevado a que el éxito sea medido a través de la posesión de productos y servicios, haciendo que cada vez dependamos más de las nuevas tecnologías y adoptemos de forma generalizada un estilo de vida mucho más consumista.

Esta cultura de consumo hace que la desigualdad sea mayor, pues las ganancias generadas por este sistema global quedan en manos de unos pocos. Pero más allá de las repercusiones negativas en la economía, debemos prestar atención al impacto social, el cual se ve reflejado en una pérdida exponencial de la identidad cultural, pues esto afecta directamente el desarrollo individual de cada persona, sobre todo la capacidad de tener un criterio propio. Lo que nos acerca cada vez más a la idea de convertirnos en una masa uniforme y moldeable o un rebaño que sigue sin pensar las tendencias del momento.

Si bien la globalización económica ha traído beneficios, no podemos ignorar las repercusiones a nivel social y cultural, debemos encontrar un punto de equilibrio en donde podamos usar las nuevas tecnologías como plataformas para potenciar la riqueza de nuestra diversidad, costumbres y tradiciones, y que éstas convivan en armonía y nutran nuestra identidad a nivel individual y colectivo.

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Felipe Flórez Murillo

Diseñador gráfico e industrial con experiencia en el área del desarrollo gráfico, desarrollo de marca e identidad corporativa, ilustración y diseño editorial.